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¡ DISPEPSIA NO ES SOLO INFECCION POR HELICOBACTER PYLORI!

La dispepsia es  el trastorno digestivo más frecuente en la consulta gastroenterológica. Este término engloba una serie de signos y síntomas gastrointestinales localizados en el abdomen superior  como ardor, dolor, distensión abdominal, plenitud, gases o ruidos abdominales, eructos, flatulencias.

Existen dos tipos de Dispepsias: la dispepsia orgánica y la dispepsia funcional. La primera  puede ser causada por diferentes etiologías sean estas enfermedades propias del estómago ( gastritis, ulceras, tumores ), dislipidemias ( aumento de colesterol y triglicéridos ) , enfermedades metabólicas ( diabetes, Lupus , Híper o hipotiroidismo ,síndrome metabólico, etc. ) enfermedades del hígado ( hígado graso, hepatitis, cirrosis , etc), enfermedades de páncreas y vías biliares, parasitosis, infección por H. Pylori , hábitos como alcohol, comidas ricas en grasas, café , chocolate, etc.    Mientras que la segunda, la Dispepsia funcional es provocada por un estímulo externo u otros factores psicológicos (estrés, ansiedad, depresión, coraje, nerviosismo) siempre y cuando se haya excluido enfermedades orgánicas que justifiquen los síntomas.

El abordaje diagnóstico de esta enfermedad  dependerá primero de un buen interrogatorio, seguido de la analítica correspondiente, según los resultados, se  solicitará  imágenes o procedimientos endoscópicos complementarios para definir su diagnóstico.  El correcto abordaje terapéutico dependerá de cualquiera de las causas ya mencionadas, sean estas mejorando su hábito alimentario, fármacos hipolipemiantes, enzimas digestivas, procineticos (estimuladores del vaciamiento gástrico),  antibióticos, disminución de la acidez gástrica, antiácidos y en ciertas ocasiones antidepresivos tricíclicos.

La dispepsia no es solo infección por Helicobacter pylori, muchas veces se dan tratamientos innecesarios para esta bacteria creando otra enfermedad como la “DISBIOSIS INTESTINAL”, por esta razón debe ser necesario identificar el causal de dicha patología y de ésta manera disminuir el circulo vicioso de los inhibidores de bomba de protones (IBP) y el uso indiscriminado de antibiótico.